Pour nous joindre, cliquez psyesp
Inicio

Para contactar nos

El Efecto Bumeran

Nuestros temas  cientificos

Los órganos genitales femeninos

¿Cuál es nuestro objetivo?

Francia y Dios

Ciencia y Fe

Ir a nuestro blog

  Leer con la música

Otros temas  espirituales

Cualquier vida nace del conocimiento

Sitios Amigos

Simbología de la cubierta del libro « FRANCIA Y DIOS »

Inicio de este libro  Su página precedente Leer el libro

Además de los detalles se describen a continuación, en la cubierta es una gran parte de los temas en los escritos del libro.

Es por eso que nos encontramos con los símbolos de la cultura francesa  y su "Quiquiriquí", situado entre la cultura americana de los reyes de las Naciones recibió de la imagen inglés y los rusos (ex URSS) donde pobre igualdad prevaleció en la oposición al absolutismo zarista.

Un peligro corona sin embargo todas las Naciones,éste de dar razón al Anticristo. El equilibrio humanista francés, adquirido tanto carnalmente como espiritualmente durante siglos, es por lo tanto el peor de los peligros y sin embargo un reflejo del equilibrio deseado por Dios. No nos equivoquemos, este saldo actual proviene del humanismo carnal y debe pasar a través de una verdadera santificación de nuestra nación dirigido por el Espíritu Santo de Dios para que sea santo. Es cierto que muchas otras iglesias y naciones ya anclados en Cristo deberian tomar como guia de tendencia.

Dios permitirá entonces que los franceses ya no tienen miedo de la imagen que muchos han querido darlos de Dios!

Presione los botones numerados para leer los comentarios.           Presione los botones numerados para leer los comentarios.
Arriba Prólogo Leer el primero capítulo


La Paloma de Paz representa al Santo-Espíritu que es el único capaz de aportar la corona de laurel a todo hombre que desea seguir a Dios a través del Sacrificio de la Cruz. La condición permanece de seguirlo de la misma forma que los hebreos duran seguir la Columna de Humo el día, y los de Fuego la noche, con el fin que nos cuestionemos de nuestras dimensiones carnales a las cuales damos tan fácilmente razón más bien que al Espíritu Santo de Dios. Lo hacemos en toda buena fe, que seamos cristianos o no, ya que reaccionamos más fácilmente a los preceptos nacidos de nuestras memorias colectivas, que a los nacidos de la Palabra y el Espíritu de Dios en Jesús-Cristo al cual decimos sin embargo pertenecer…¿?


El sol de Paz y de Verdad no puede obtenerse diferentemente que a la Cruz. Las rivalidades que nos sirven que justifique nuestras obras muertas deben todas venir a la Cruz de Jesús si queremos que el Reino de Dios avance sobre esta tierra. Es condenando a los otros hombres y mismo nuestros hermanos que nos cerramos nosotros mismos la Puerta de la Cielo, porque Jesús adquirió la Victoria a la Cruz para que cualquiera crea en él, no fallezca pero que tenga la Vida Eterna.


Francia, situada entre los valores fundamentales de los Estados Unidos y de la antigua URSS, representa humanamente un equilibrio de sociedad. Éste equilibrio se creó al hilo de los siglos por hombres que a veces buscaban la voluntad de Dios, pero a veces estaban anti-dios, como lo fui, debido a la mala imagen que habían recibido de sus soberanos. Aunque sangrientas, las revoluciones Francesas no se volvieron mayoritariamente contra Dios, que el poder regio representaba en estos distintos tiempos. Ojalá que esta apariencia de “equilibrio” que destituido la monarquía humana, no esté a la imagen humanista de los tibios que Dios vomitará. Ojalá aun que nos volvíamos suficientemente hacia él, para que la bendición que descanse hasta la milésima generación sobre los descendientes de los que siguieron a Dios, pueda estar otorgada.


Los Estados Unidos, nacidos mayoritariamente de los usos y costumbres ingleses o irlandeses, progresaron hacia la antorcha y la grandeza que representan los Lord ingleses para el común de los mortales. Sus necesidades de reagrupación para garantizar un equilibrio de supervivencia ante los potentes Estados europeos de esta época, les llevaron, a menudo con la ayuda de Dios, a convertirse en la primera potencia económica mundial. En esta euforia de “juventud” a la cual todo parece salir bien para siempre, se encuentran desgraciadamente las presunciones humanas a las cuales es tan fácil dar razón, aunque Dios pide la humildad a sus niños. ¿Cuál es la persona que se pone en tela de juicio en la facilidad?  Entonces, Dios concede un tiempo antes de pedir que el árbol puerta de buenas frutas. ¡Que nadie pues, por poco que sea sensato, viene en condena de los Estados Unidos a causa de su memoria colectiva carnal!


Más las monarquías autoproclamadas de nacimiento divino siguieron siendo primarias y tiránicos, más crearon revoluciones violentas y sanguinarias contra Dios, considerado entonces como la plaga de la humanidad. El zarismo autocrático, anterior al período comunista de la antigua URSS, es el perfecto mal ejemplo, de lo que el hombre puede hacer de más mediocre sin Dios. La utopía en la que el equilibrio del trabajo y el ingreso era la base de la felicidad humana y en la que cualquier forma de gobierno no tendrá aun la utilidad, tanto el hombre vivirá feliz y colmado, demostró cuánto la herejía de aquél que quiere construir su felicidad sin Dios es grande.



El gallo, como animal emblemático francés, descendiente de la caída del Imperio romano y procede de origen de la palabra “Gallus” que significaba tanto “gallo” como “Galo”. Representa bien nuestro carácter estúpido de revolucionario que, por su quiquiriquí, querría hacer levantar cada uno a partir de su despertador. Con el pretexto de 1789, fanfarroneamos a menudo, tomándonos para los ejemplos que deben seguirse, mientras que nuestro equilibrio humanista al espíritu revolucionario demasiado estrecho para saber negociar, pode conducirnos al mayor desastre de nuestra historia, el de golpearnos contra Dios en favor de el Anticristo: Satanás. La imagen de la voluntad de Dios a la cual damos razón, es la del Buen Samaritano o el Pobre Lazare, ojalá pues que sepamos vivirlo con la ayuda de Cristo y no a nuestra propia gloria.


Tal reyes en medio de las naciones, los Estados Unidos dan desgraciadamente demasiado a menudo razón a su exceso de abundancia. Pasan a ser entonces sobre la tierra hacia las otras naciones, la imagen de Luis XVI que prefirió subir una coalición contra su propio pueblo más que de ceder algunos privilegios feudales. Éste fue tanto más reprensible cuanto que disponía del ejemplo Inglés que combatía, al igual que hoy los Estados Unidos prefieren conservar su primer puesto en detrimento de algunas de sus propias compatriotas, aunque disponen del ejemplo social Francés. Debido a un ejemplo ciertamente bastante malo, prefieren hacer peor, como si Dios los conducía a este egoísmo. La imagen de Dios que utilizan para justificar su error, es que Dios da el primer puesto a aquéllos que le siguen.



A querer rechazar a Dios de todo espíritu humano, autor según Karl Marx de toda miseria humana, todos se pusieron al puesto de pequeños dioses, en la estrechez del espíritu humano. Los hombres conducidos por sus más abajo instintos, han sido de sus ídolos a los cuales elevaron estatutos tal la de Lenin en la Plaza Roja. Se prosternaron delante, sin saber que estos hombres no eran movidos por una mejor integridad que el su. Porque bajaron a Dios a un nivel inferior al del hombre, quisieron la igualdad para todos, pero cada uno a pretendido sacar provecho del otro, porque el hombre carnal no puede hacer lo que querría hacer, sino hace el mal que no querría hacer.


Un peligro corona todas las naciones, y Francia en particular, las de dar razón al Anticristo que viene sobre el mundo.

Nuestro “equilibrio” social, es un bien pobre ejemplo de lo que Dios quiere establecer para la gestión de nuestra tierra cuando se pueble enteramente de sus niños en Jesús-Cristo. Si presenta la ventaja de demostrar que nuestro tipo de sociedad es viable, para que cada uno pueda decir que no hay pobres en la sociedad de Dios, presenta el riesgo enorme de vernos nos volver hacia el Anticristo a la hora que precede la Vuelta de Cristo, esta vez Reinando, más bien que hacia Nuestro Liberador. Debemos pues gritar a Dios como los Hebreos lo hicieron en el desierto, ya que si somos los que tienen menos cambio a prever para vivir en el equilibrio que Dios quiere instaurar sobre esta tierra, somos los que corren el más riesgo de dar razón a una paz humanista, por lo tanto demoníaco.