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EL EFECTO BUMERAN

CAPÍTULO 13

  

Concretamente!

   

Fase 1: El error de nuestra naturaleza original!

 

 

Desde el comienzo de esta segunda parte, cada uno más o menos está acostumbrado a la idea de no ser construido realmente solo, pero a través de guías espirituales de diferentes naturalezas. Vamos a ver ahora una pequeña vista de conjunto sumaria relativa a la gestión adecuada de estas diferentes fuentes de información y ver los diferentes pasos que conducen a la victoria. No se trata sin embargo de un “método”, porque la receta está en Dios, porque Él mismo conoce las más mínimas parte de nuestro corazón. Es importante sin embargo no empezar la casa por el tejado cuando venimos a Cristo, porque lo espiritual es una dimensión en la que no es bueno que se aventura a la ligera

A veces decimos esta frase, "no somos de los bueyes”. No debemos engañarnos, en realidad no somos los bueyes que están dispuestos a santificación por la pérdida de su egoísmo natural, en beneficio de la lógica del amor de nuestro prójimo. El problema viene del hecho de que no sólo no somos bueyes, pero bastante de los arados. En realidad, no es nunca el Señor que hace difícil nuestro camino más allá de nuestras fuerzas, pero bastante nosotros mismos que restringimos Dios. Las razones de nuestra lucha sin fin, efectivamente se encuentran más en nuestros rechazos o nuestros demasiados grandes arrebatos que dan razón para la supervivencia de nuestra carne de distintos ángulos, que en nuestra voluntad de renovación en el Espíritu. (Santiago 4-1/4) ¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No son de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y guerreáis, y no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. //

Es obvio que es fácil en la aplicación práctica para dar razón a nuestra carne, creyendo dar razón al Espíritu de Dios. Jesús no habría si no dicho, de entrar por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y hay muchos que ven ahí. Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y hay pocos que lo encuentran.

Si buscamos a Dios con sinceridad y verdad, es a través de la pequeña puerta que Dios nos hará pasar necesariamente, si nos dejamos conducir por su Espíritu. En realidad nadie sabe su manera si realmente quiere seguir a Dios, visto que la carne no tiene la capacidad de conocer y cumplir la dimensión del Espíritu de Dios. No hay sin embargo extraño que describamos las dos puertas, porque desde el principio, cada uno es probable a correr precipitadamente por los grandes fáciles de encontrar, si no la describimos muy bien. La diferencia puede parecer a primera vista muy pequeña, pero el resultado se convierte rápidamente en lo opuesto. Si hoy estamos hablando así de un sendero de selva entero trazado delante de nosotros, que puede hacer nuestro camino fácil y nuestra carga ligera, sin embargo, cuando venimos a Cristo, debemos contar con momentos que nos parecerán difíciles a vivir.

Anuncio estas dificultades, no para desalentar usted desde el enfoque cristiano, pero para que ninguno vaya hasta engañarse, esperando encontrar un remanso de paz a través del universo cristiano. No lo menciono como un crítico mordaz, sino más bien para que cada uno sea consciente del propósito del enfoque cristiano y no vaya a entender mal. El mundo cristiano está utilizado por Dios para hacer morir nuestra dimensión egoísta de la carne y partir de nuevo gradualmente sobre la base del Amor de su prójimo. No  basta llevar sin embargo un uniforme de soldado para asustar a un general enemigo. ¿Cómo podría ser de otra manera, ya que llevamos todavía con nosotros esta dimensión del enemigo no completamente renovada? Es en efecto de ciertos conflictos en los que habremos dicho no a la carne y sí al Espíritu de Dios en nuestras reacciones, que la renovación de nuestra alma va a ponerse en orden y gradualmente tenderá hacia la estatura perfecta de Cristo. No debemos extrañarnos así encontrar conflictos. Son útiles para nuestro progreso en el Espíritu de Dios, cada uno de nosotros mismos, sabiendo que lo que importa está gestionarlos según Dios y no por nuestra psicología carnal.  

Si podríamos poner primero una real buena voluntad, esto podría ser hecho más fácil, pero también eso quería decir que el conocimiento de esta buena voluntad existía ya en nuestra psicología y no sólo en Dios que quiere sustituir esta lógica egoísta para bendecimos todos. El estímulo casi milagroso de nuestra propia transformación, reside en el resultado de la renovación, razón por la que sólo la práctica de nuestra fe en un Dios viviente puede conducirnos a ella. Sin fe, por tanto, imposible de ser agradable a Dios, ya que es desde ella que se puede gradualmente desarrollar cualquiera dimensión del Espíritu Santo en nosotros.

Si reconocemos los beneficios de la fe, es sin embargo posible confundirla con nuestra propia construcción impura, especialmente en cuanto a las actitudes que consideramos buenas. Cualquier ser humano es de hecho más o menos propiedad sujeta a reglas en lo referente a la imagen que él disparó del bueno. Tomemos por ejemplo la imagen de un hijo amando a sus padres, pero rebelde en todos los puntos, con respeto a las reglas de la sociedad. ¿Al día que encontrará usted la imagen de referencia de estos padres que él necesitaba para llegar a la obediencia, le habría usted hecho nacer del Espíritu de Dios? Claro que no! Usted le habrá hecho entrar en razón de comparar una imagen nacida carnalmente en él, por la necesidad que tenía en su infancia a obedecer a sus padres para sobrevivir, pero le habrá conducido por allí al respeto del espíritu carnal que él seguía ya en un otro contexto. Eso será sin duda mejor para él y para la sociedad que pueda ser así, pero si este hijo se examina, podrá darse cuenta de que está por su imagen sentimental de ser reconocido por sus padres que actúa y no en el amor de su prójimo. Si se considera un día rechazó de sus padres por ejemplo, esto podrá causar que considere al contrario esta obediencia como una debilidad que había concedido a usted. Este respeto de las reglas siendo un sometimiento de la carne, la Fuerza, la Potencia, la Sabiduría, el Amor del Espíritu de Dios no podrá manifestarse en esta persona en lo que concierna esta “calidad” carnal. Si un día esta persona viene a Cristo, el Señor intentará tarde o temprano para actualizar este comportamiento reconocido bien por él mismo y a veces su entorno, a dar las cualidades en relación con el respeto a su prójimo, que nacerá entonces verdaderamente en él según Dios. Tomamos el ejemplo de respeto a las reglas de la sociedad, pero el caso es ciertamente aún mucho más común en relación con el respeto a las reglas de Dios y se encuentra ser las bases de tantas religiones.

Era mi caso para la temeridad que confundí con la fe y que estuvimos discutiendo à la página 184. ¿Cómo habría podido Dios poner las cualidades correspondientes a la fe en mí, visto que la interpretaba generalmente como siendo la fe, era sólo por la mayor parte una temeridad carnal, dirigida así por la lógica de Satanás. El día donde te pedí sabiduría cuyo yo no quería, a causa de el engaño del enemigo que me había traído una mala imagen, Dios pudo empezar a darme la fe que gradualmente no tuviera más medida común. Empecé entonces a poner mi fe en práctica, y descubrí maravillado, el beneficio en mí conforme a la ley. Por esta razón Dios nos dio la ley de Moisés, para que podamos verificar el bien fundado de nuestra fe y especialmente al comparar los resultados con el renacimiento de nuestros corazones en el Espíritu de Dios. Es en efecto después de ser victorioso en un nuevo registro carnal, que podemos constatar cómo es sorprendente de verse actuar en cumplimiento de la ley en toda la verdad y la sinceridad de corazón, como de nosotros mismos y sin condena en contra a los otros. Es a este milagro que debemos trabajar y por el cual podemos ser alentados. Es a través de él que realmente podemos ver Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, como un Dios concreto y no una buena y utópica ideología humana.

En esta primera fase, lo mantendremos en la memoria el hecho que debemos reconocer que nuestros caminos no son la voluntad de Dios, y que en cuanto a nuestra buena voluntad, como por nuestros malos hábitos, debemos realmente le pedimos la convicción de error carnal.

 

 

 Fase 2: Jesús, Salvador personal y Señor! 

 

 

Me parece que hay poco que decir, para que cada uno acepte a Jesús en la totalidad de su obra, si hemos comprendido la diferencia fundamental entre la elevada lógica propuesta por Dios en Jesucristo y las bases de nuestra lamentable psicología carnal. Que ésta sea la mejor o la peor, se encuentra en efecto bajo la tutela de Satanás.

Dejaremos el honor de la demostración teológica de la venida de Jesús a todos los doctores de la ley especializados en este campo, que han trabajado y trabajado todavía las profecías del antiguo testamento anunciando su venida y generalmente cuyo la prefiguración está reconocido en Melquisedec. Lo que nos interesa y que ya hemos hablado, es percibir cuanto el cumplimiento hasta la muerte de su cuerpo era importante para no dar motivo, ni un ápice a la dimensión psicológica de la carne. No se trata así de reconocer Le solamente como Profeta, es decir, como un simple hombre que anunció los tiempos que vienen, o incluso como un santo que era más santo que otros, ni tan siquiera como el Salvador y el Libertador de la humanidad, aunque lo es cierto, pero como nuestro Salvador personal y el Hijo de Dios. De hecho tiende la mano individualmente a cada uno de quienes están de acuerdo a seguir Le en la verdad, la justicia y el Amor de Dios. ¿Ciertamente Jesús es venido para la humanidad, pero que no habría hecho Él lo mismo si había tenido sólo una persona que salvar? A saber, me! A saber, "¡Tú"

Lo importante es reconocer Le conveniente para convertirse en nuestro "entrenador" personal. No será ambicioso de SU victoria como pueden ser algunos hombres, sino de NUESTRA Victoria, incluso si es Él quien nos la da. Esto no es para SU Gloria que Él lo hace, pero para nuestra felicidad!

¿Qué es, sin embargo, el entrenador que aceptará conducir un atleta, si él hace sólo lo que le da la gana?  El atleta otorga su confianza en su entrenador, porque sabe que todos los caminos en que él le conducirá, serán buenos para su resultado. También sabe que cuando sus posibilidades son anticuadas, la efectividad real del entrenador permitiera entonces hacer una diferencia. Es por ello que Jesús pide nos que hagamos de Él nuestro Señor personal, sabiendo que es una parte integral de Dios al cual corresponde el primer puesto en nuestras vidas y nuestros corazones.  

Hablaremos de nuevo más adelante, pero cuando nos llegamos a ser ganadores de un espíritu inmundo que dominaba previamente nuestra vida, podemos realizar que nuestros motivos y nuestras acciones se convierten en idénticamente contenidas en la ley de Moisés, prueba de una renovación de esta parte de nuestra alma. Muchos cristianos, siervos de Dios o no, no han necesariamente constatado las maravillas de esta parte de la renovación en ellos. Muchos, en su sinceridad a Dios, incluso después del bautismo del Espíritu Santo, confunden las tradiciones percibidas como procedente de Dios por la educación recibida y simplemente dan razón a estas reglas como un adquirido personal, aunque deben pasarse de la vida correspondiente que consideran entonces pecado. Estas reglas, aunque buenas, visto que emanan de Dios, se agregan entonces a las reglas de su carne, sin que haya una renovación por el Espíritu de Dios, aunque es precisamente esta renovación milagrosa de Dios, que el Señor quiere transmitir a cada uno. 

Si, como ya leímos en Apocalipsis 1-5/6, somos sacerdotes para Dios su padre, no debemos perder de vista que esta posición lleva a cada cristiano que somos, la responsabilidad de seguir los preceptos de Dios en Jesús Cristo, tanto para nosotros mismos que por la educación de las personas de nuestra familia todavía bajo nuestra responsabilidad. Si queremos ver grandes hombres que nunca han necesitado Dios para convertirse en lo que han convertido; ¿cómo tendrán el ejemplo de arrepentimiento a la Cruz y la ayuda que Dios da a los humildes de corazón? Quién que sea la persona que nos enseña, no podremos decir "Pero señor, el pastor decía... el rabino enseñaba... , el sacerdote oraba ... », porque Jesús ya nos ha dicho en (Mateo 23-1/3) Entonces habló Jesús á las gentes y á sus discípulos, diciendo: Sobre la cátedra de Moisés se sentaron los escribas y los Fariseos: Así que, todo lo que os dijeren que guardéis, guardad lo y haced lo; mas no hagáis conforme á sus obras: porque dicen, y no hacen. //

En esto, Jesús no condenaba los Fariseos que todos estamos más o menos, pero su actitud de aprendizaje para una buena implementación carnal de la palabra de Dios según su interpretación de la ley. Una actitud que no puede en nada renovar los corazones en la lógica de Dios y lo más importante, refuerza la profesora y aquellos que le siguen en una presunción de verdad inmutable de su propia dimensión carnal.

A primera vista la posición del siervo de Dios ciertamente parece una posición de líder, pero está siendo sometido a un juicio más severo, visto que nuestras malas reacciones existen para interpelar nos sobre nuestras malas puestas en práctica de las enseñanzas recibidas o entregado, a ver, sobre la enseñanza ella misma. La alegría que nace de varios impulsos hacia Dios, sin duda participará a multiplicar nuestra fe como un siervo de Dios, razón por qué seremos todos los más responsables de lo que enseñamos a nuestros hijos por ejemplo y nos no ponemos en práctica. Es un hecho indiscutible que la educación, conocimiento, alabanza, adoración, obediencia con muchas otras situaciones, son de los canales que traen a cada uno un mayor deseo para una reconstrucción de nuestra alma según Dios; Pero se necesita, sin embargo, seguir siendo siempre consciente que nuestra reconstrucción nunca será hecho de otra manera, que por nuestro arrepentimiento a la Cruz de nuestros errores y en la aplicación práctica de nuestra fe, mientras nos enfrentamos a la tentación de nuestras reacciones carnales.

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Como lo tenemos por consiguiente considerado desde el inicio de esta segunda fase, cuando venimos a Cristo, nuestra alma permanece sujeta a muchos acosos del enemigo, incluso si eso no traspasa los límites humanos todo lo que hay de más natural. Las "posesiones demoníacas", ciertamente existen y son más comunes que algunos piensan, pero son sin embargo mucho menos que otros imaginan vivir las, con frecuencia. La "carne", nuestra psicología establecida para la supervivencia del cuerpo es más o menos bien adaptado a la real vida en la sociedad y a través de su construcción egoísta, causa reacciones a veces muy imprevistas, especialmente con la gente, sentado entre dos sillas. Éstas querrían bien entonces adquirir algunas buenas actitudes, sin tener que reconocer las malas conductas correspondientes. Les gustarían liberar su alma que les permitan una obediencia sobrenatural de Dios, sin la participación de su parte y por un poder de Dios transmitida por grandes hombres, es decir, sin pasar por la Cruz. Estas personas entonces corren de un lugar a otro con la esperanza de ser, "liberadas" por siervos de Dios, que ponen en una posición de ídolos, mientras que lo primero sería no dar motivo a una forma de histeria y egocentrismo de su carne. El problema además proviene a menudo de ciertas formas de enseñamientos o incluso simplemente de mal ponerlos en práctica, haciendo de la iglesia como una jerarquía de Dios, de la cual reciben ciertas pautas reemplazando aquellas del Espíritu Santo en ellos. Esta actitud está totalmente equivocada, porque Dios reina sin ningún intermediario sobre el hombre y todos podemos absolutamente recibir igualmente de Dios, si nuestra comunión es ser como se debe, en todo momento, en todos los lugares y en todas las circunstancias.

Muchos sirvientes caen efectivamente en la trampa de creer se en una jerarquía superior a los otros y así dan razón a una forma de construcción idólatra del cuerpo de Cristo. Es fundamental saber que éste que proporciona la educación como un siervo de Dios, está no más que un otro en los ojos de Dios, o que tiene acceso o recompensa a una mejor posición delante Dios. La imagen de este construcción por desgracia está basada en la interpretación del Ministerio de Jesús por los hombres, porque el papel de su Ministerio más allá de cumplir la ley, debía alentar a todos a venir adelante individualmente en la Gloria que Dios quiere hacer de nosotros participativos. El propósito del siervo de Dios hoy no debe ser de demostrar cuánto su autoridad sobre los espíritus inmundos es grande, pero para animar a todos para poner sí mismo su propia autoridad en la práctica, por lo que le concierne personalmente. Volvemos de nuevo en eso, a la imagen del entrenador deportivo. El conductor espiritual debe ser éste que aprende a cada miembro de su equipo a utilizar el balón para anotar goles en el grupo y no esforzarse por demostrar su superioridad sobre los otros, manteniendo para él mismo la pelota. ¿Cuál es el equipo que será ganador con un entrenador de este tipo? ¿Los once jugadores de un equipo de fútbol por ejemplo, permanecerán ellos sentados para ver y aplaudir su entrenador apuntar? ¿Esto tal vez les traería algunos buenos ejemplos, pero este conocimiento del juego permitirá a ellos adquirir el seguro, la destreza y el virtuosismo necesario para practicar este deporte No siempre está en el buen ejemplo que está la Victoria, pero en la puesta en práctica diaria y personal que cada uno puede lograr esto, que uno sea jugador de fútbol o cristiano nacido del Espíritu. Un día llega donde nadie enseñará nadie, y ya es un poco el caso me parece, si cada uno está escuchando al Espíritu Santo. No digo que hay que sea malo dar exhortaciones para comportarse bien, de las advertencias o recomendaciones que pueden hacer un disparador en una palabra o un pensamiento recibido. Si la enseñanza resta verdadera y fundamentalmente buena, sin embargo NUNCA debe reemplazar en cada uno, la interpelación del Espíritu Santo, que conoce mejor que nadie lo que es bueno para la persona y para la elevación de su fe. Esto significa concretamente que un guía espiritual está nunca allí para reemplazar a la comunión con el Espíritu Santo, pero por el contrario llevar cada persona a tirar ella misma referencia y consejo del Espíritu Santo en todo momento en todos los lugares y en todas las circunstancias. Es desde esta experiencia vivida a diario que nace y crece una constructiva fe en un Dios viviente y da a cada uno de vivir Jesús como Señor. El conocimiento es una cosa, pero la renovación y la liberación del alma en la dimensión del Espíritu, no puede surgir otra forma que por la aplicación práctica de la fe, que luego cierra la puerta correspondiente de nuestra alma al comportamiento carnal. Atención, por tanto, de hacer Jesús nuestro Señor cien por ciento, porque menos uno por ciento está carnal, pero más de uno por ciento, está igualmente. Quien que pueda ser el siervo de Dios que guía a nosotros y sus deseos de hacer nos avanzar rápidamente, nunca será él que lograra nuestra vida, y como los consejeros no son los pagadores, por lo tanto, es mejor dirigirse al buen consejero que al hombre. El Espíritu Santo está continuamente presente en nosotros, y Él sabe todo sobre nosotros. Cada uno teniendo una imagen personal que permitirá a él ser sometido a una regla, es obvio que sólo Dios puede conducir por su Espíritu, la reconstrucción de cualquiera. El siervo de Dios, toma si no la plaza que volvería a Jesús en el corazón de la persona, por la sustitución de su autoridad sobre el espíritu inmundo interesado.

Es cierto que a vista humana, el “milagro” de la autoridad espiritual  así manifestado, producirá una diferencia, una transposición del espíritu y tendrá un impacto temporal sobre el comportamiento de la persona. Éste no sabiendo sin embargo por cuál comportamiento, por cuál reacción da derechos de regreso a este espíritu, volverá noventa y nueve veces sobre cien con siete espíritus peores. Los siete quizás no permanecerán, pero la dificultad de la persona será mayor para resistir a éste de base, porque ha aceptado la autoridad de un hombre en sustitución de una prueba de fe que luego habría permitido a él acceder al fomento de Dios a través de su liberación.

Cuando Jesús cazaba los demonios, no lo hacía para su gloria, sino porque conocía el corazón de cada uno, y Él sabía lo que era bueno para la persona. Puso sin embargo advirtió los discípulos de se regocijar solamente en que su nombre fue escrito en el libro de la vida, y no de lo que los espíritus inmundos se sometieron a ellos. Éste que cree poder hacer avanzar su alma en la dimensión del Espíritu poniendo su autoridad sobre varios espíritus inmundos o por su simple entusiasmo al encuentro de Dios, a ver incluso en los alabanza y adoración, se engaña. Esta felicidad indescriptible que alcanzará en la adoración, será allí sólo para animarle a vivir eso diariamente en todo momento en todos los lugares y en todas las circunstancias a través de un alma y un corazón totalmente renovado. Entonces él va a entender lo que significa amar! Es en realidad el estímulo para satisfacer una mejor dimensión, de la que podrá venir nuestra decisión de fe, pero lo hará SIEMPRE en la aplicación práctica de esta fe que será la victoria sobre la tentación, que Dios nos acercará sí mismo en la dimensión esperada.

Con respecto a esta segunda fase, por lo tanto, mantendremos en la memoria, que sólo el hecho de situar a Jesús como Señor y Salvador personal en todo momento, en todos los lugares y en todas las circunstancias, hará de nosotros de los ganadores. Continuaremos a ser sumisos unos a otros, pero no perdemos de vista que nuestra autoridad personal, conducida oportunamente con prudencia con el Señor, hará crecer nuestra fe y nuestra alma hacia la dimensión de Dios.

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Fase 3: Los bautismos.

 

 

Si entramos en esta actitud de corazón, a fin de respetar la palabra de Dios y a adoptar una postura ante Dios y ante los hombres, entonces presentará otro paso esencial para nosotros: agua Bautismo!

Está la toma de partido cristiana la más importante, en la cual una vez más, sin embargo no abundaré sino subrayar no obstante que para cada uno esto debe seguir siendo la respuesta de una buena conciencia delante de Dios como está escrito en (1 Pedro  3-18/21) Porque también Cristo padeció una vez por los injustos, para llevarnos á Dios, siendo á la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; En el cual también fue y predicó á los espíritus encarcelados; Los cuales en otro tiempo fueron desobedientes, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, cuando se aparejaba el arca; en la cual pocas, es á saber, ocho personas fueron salvas por agua. A la figura de la cual el bautismo que ahora corresponde nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como demanda de una buena conciencia delante de Dios,) por la resurrección de Jesucristo: //

Corresponde a cualquier cristiano tomar su decisión sobre la manera de cumplirlo, de acuerdo con la Asamblea donde el señor se lo llevó, ya sea por escurrimiento o por inmersión. Es esencial que cualquier persona siga en la convicción de sus acciones sin compromisos. Así que para que todo el mundo pueda seguir siendo a actuar por fe en la palabra de Dios y mide la importancia fundamental de su fe en su propio bautismo, quisiera mencionar primero este pasaje que leímos juntos en el primer capítulo (Hebreos. 6-1/2) Por tanto, dejando la palabra del comienzo en la doctrina de Cristo, vamos adelante á la perfección; no echando otra vez el fundamento; no arrepentimiento de obras muertas, y de la fe en Dios, De la doctrina de bautismos, y de la imposición de manos, y de la resurrección de los muertos, y del juicio eterno.//

En segundo lugar y siempre en relación con el bautismo por agua, (Romanos 5-20/21 y 6-1/4), La ley empero entró para que el pecado creciese; mas cuando el pecado creció, sobrepujó la gracia; Para que, de la manera que el pecado reinó para muerte, así también la gracia reine por la justicia para vida eterna por Jesucristo Señor nuestro.

¿Pues qué diremos? Perseveraremos en pecado para que la gracia crezca? En ninguna manera. Porque los que somos muertos al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que somos bautizados en Cristo Jesús, somos bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él á muerte por el bautismo; para que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en novedad de vida.//

Creo que estos diversos textos hablan suficiente, para que todo el mundo pueda examinar su conciencia sobre el hecho de su posición en relación con su bautismo de agua y contesta si, si o no, siempre ha vivido su toma de partido en esta actitud de corazón, que reconoce justa en la edad adulta. Si esto no es el caso, y que considera que la primera vez no era un real compromiso, pero solamente un evento cualquiera de su vida pasada, entonces que reanude este bautismo ante Dios y los hombres, pues para demostrar su verdadero compromiso con Dios.

Sea lo que sea, si es un nuevo comienzo, éste será vivido por cada uno de acuerdo con su ritmo y si es posible de acuerdo a los deseos del Señor. No olvidemos que si la toma de partido está bonita, representa también el hecho de revestir el uniforme del "campamento" de Dios, el "campamento" del enemigo viendo nos tan abiertamente como oponente.

El objetivo que el Señor me pregunté que aspirar a través de este libro no es hacer discípulos que me siguen, pero de hecho animar a todos a recibir lo mejor de lo que el Señor quiere dar, es decir LA VIDA EN ABUDANCIA! Lo que leen en estas páginas, por lo tanto, podría ser comunicado a usted en cualquier iglesia Cristiana, a un nivel diferente de la educación según las confesiones reconocidas y sus maneras de que arreglan la fe. En cuanto al bautismo en el Espíritu Santo, que ahora veremos más, algunas denominaciones predican menos que otras, pero todas lo reconocen como procedente de Dios en Jesús Cristo.

Por eso aunque la palabra de Dios es clara sobre este tema y que es suficiente de hacer la solicitud a Dios con un corazón sincero y arrepentido, no es necesariamente bueno a vivir lo solo. Ciertamente el Señor puede bautizar cada uno de su Espíritu, solo en su habitación; pero como bien en cuanto a germinar, una semilla debe ser regada regularmente, principalmente en sus primeros años de vida, se va lo mismo de la palabra de Dios que es necesaria é indispensable a nuestra semilla que es el Espíritu Santo.

La Biblia es ciertamente allí para todo el mundo y contiene ella misma toda esta agua necesaria para hacer crecer la semilla, como varias veces pensé ser a niño, ser a en adulto, mientras tenía sólo escuchar hablar de Dios, si me permite me atrevo a dar un pequeño consejo, será no seguir siendo necesariamente solo, especialmente al principio. Dios da el Espíritu Santo a aquellos que son de acuerdo a seguir Le, pero si Él da el bautismo en el Espíritu Santo aisladamente y por lo menos tiene la impresión de que Él pide a usted que vayas a una asamblea Cristiana, entonces hace lo. Se puede ir hasta su salvación.

El cristiano aislado está efectivamente sujeto a normas similares para la supervivencia de un miembro cortado de nuestro cuerpo y riesgo la muerte. Sólo por la falta de conocimiento o por revelaciones no conforme a la palabra de Dios, es fácil de caer en una trampa. (Oseas 4-6): Mi pueblo fue talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio: y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.//

Del mismo modo para las revelaciones personales, principalmente con respecto a nuestra línea de conducta, esto no es porque somos bautizados del Espíritu, que solamente el Espíritu se permitirá Santo para enviarnos sugerencias, como hemos dicho y repetido. Así que si usted recibe una palabra profética sobre usted, será bueno que esta palabra sea confirmada por otros y viceversa (1 Corintios 14-32) Y los espíritus de los que profetizaren, sujétense á los profetas; //

Hay mucho que decir sobre este tema, yo creo que la sabiduría es que el soldado en la vida de campo no sea demasiado aislado. Sin embargo, no lo temerá, en determinadas circunstancias. La persecución que reina en algunos países, puede causar este tipo de aislamiento por ejemplo, el Señor siempre llenará sus beneficios aquéllos que estarán en esta situación. Si sin embargo le pidió que beber, mientras usted está sentado delante de una fuente de agua pura fresca y clara, se puede bien que Él pregunta a usted inclinarse para beber.

No sea sorprendió y sepa ir a beber al flujo de agua que representa las asambleas cristianas. En todos los casos, sin embargo confía usted en Dios y no a los hombres, para llevar usted allí donde es bueno que usted vaya; en la iglesia, en la Asamblea que Él reconoce bien para usted.

Algunos pueden ser más cerradas que otros a las manifestaciones del Espíritu Santo, y para que usted no sea influenciado por declaraciones torpes, tomaremos el tiempo para leer algunas referencias que concierne el bautismo en el Espíritu Santo. (Luca 11-11/13) ¿Y cuál padre de vosotros, si su hijo le pidiere pan, le dará una piedra?, ó, si pescado, ¿en lugar de pescado, le dará una serpiente? O, si le pidiere un huevo, ¿le dará un escorpión? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo á los que lo pidieren de Él?//

(Hechos 2-38/39): Y Pedro les dice: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.//

La promesa es que cada uno de aquellos que tienen el corazón sincero ante Dios, en perfecto deseo de seguir Le, cuál que sea lo que les costó. (Hechos 1-8): Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.//

Aquél que ha comprendido que su salvación está en las manos de Dios, su salvación pasa también por la promesa del Espíritu Santo, que éste entonces no cesa de reclamar Le en Cristo Jesús. Mientras no lo ha recibido, persevera en esta forma también pidiendo a Jesús, lo que tal vez le impide dar a usted. Pero también se espera, porque es a menudo cuando se terminará a luchar por él mismo y preguntar sin realmente esperar, que el Señor Le dará a usted. Que usted sea firme, porque su palabra es verdad: (Lucas 11-9/10), Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y os será abierto. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se abre.//

No se preocupe usted, si lo pide a Dios con un corazón humilde y sincero, con la esperanza de progresar en sus caminos, a la imagen de su hijo Jesús, pronto Le recibirá. En mi opinión la desventaja más grande es para quien no es consciente de que es un pecador. Si este es su caso, pide a Dios la convicción de pecado, es Él que la dará a usted con la relación al pecado del cuál entonces tomará conciencia. ¿Si no nos damos cuenta de que nuestros caminos no son verdaderamente de Dios, cómo podremos reconocer nosotros en el error sinceramente? Por esta razón algunos a veces necesitarán que oír la palabra de Dios durante muchos meses antes de que se dan cuenta de que su vida no es tan ejemplar que pensaban que ellos mismos.

Que éstos entonces no se ofendan sin embargo, imaginando que Dios ha abandonado ellos, que no les gusta, o que les hace esperar voluntariamente para mejor humillarlos, para castigarlos mejor. Hubiera sido ventajoso para mí venir ante Dios con el deseo de encontrar Le, como Él ve que estas personas hacen. Él ciertamente aprecia sus marchas a tientas y probablemente también Él quiere hacerles conscientes de una simple pequeña cosa contra la que sistemáticamente se enfrentan sin entender correcto. A menudo estamos muy apresurados de recibir, pero Dios es Amor, y para Él el tiempo no tiene el mismo valor que para nosotros. Sólo nuestro bien es importante para Él, por eso que nos pide que demos a Él, pero absolutamente toda nuestra vida, para poder manejarla según Él. No se preocupe usted, si no está su caso, no es Él quien cerrará las puertas. Atención sin embargo de no venir a Dios con una presunción de verdad y conocimiento de nuestro camino, porque Jesús dice a Nicodemo en (Juan 3-8) El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.//

Que nadie viniendo a Dios con un corazón sincero y arrepentido, acepta sin embargo a mantener la culpa de su pasado, como eso que le hizo perder mucho tiempo. Dios lo usó para traer nosotros a él, dejamos nos más bien dar gracias a Él por el regalo que nos hizo en Cristo Jesús por la victoria a la Cruz. Reconozcamos nosotros responsables de nuestros pecados pasados, pero aceptemos en el perdón a través del Sacrificio de Jesús, sin mantener ninguna culpa, una vez nuestro arrepentimiento cumplido, nuestros errores y nuestros pecados confesados. Esperemos más bien al disparador en nuestras mentes y nuestros corazones para reconocer el obstáculo en nosotros, para discernir allí donde debemos aceptar el cuestionamiento.

Para mí, fue en primer lugar, como ya dije a usted, yo no reconocía como verdad los preceptos de Dios, pero deseaba implementar los míos. Cuando se produce este tipo de disparador en nosotros, todo puede ir muy pronto después de eso, no se desanime.

Otras barreras a veces impiden el bautismo en el Espíritu Santo, sólo en lo relativo a una palabra, un hecho bíblico negó. Así, el hecho de que Jesús haber todo logrado por nosotros en la Cruz, hace de él, el Salvador personal de cada uno. Considerar Le como el Salvador de la humanidad es así una verdad, pero eso no es suficiente para quien tiende a excluirse voluntariamente o involuntariamente del resto del mundo. El deseo de Dios en Cristo Jesús no es ser un Dios lejano, un Dios altivo, sino más bien por el contrario un presente Dios, un Dios de todos los instantes, un Dios del Amor para cada uno de nosotros.

Porque nosotros hemos sido redimidos en gran precio, Jesús quiere hacer su morada en nosotros, a fin que pertenezcamos a Él cuerpo, alma y espíritu. Quiere que legáramos a él nuestras vidas. No para usurpar la, sino por el contrario para traer nos a la perfección del amor, paz y alegría y que reináramos para siempre con Él.

La única condición que pone, es que Le ponemos, padre, hijo y Espíritu Santo en el primero puesto, como se dice en el primero de los mandamientos dados a Moisés.

Si venimos de puntillas, reclamando en cada paso que tenemos otras cosas que hacer, cómo en realidad actuará para hacernos libres. Es mejor para quien que no está convencido de que este camino es el de Dios, pedir a Dios manifestarse por alguna circunstancia especial, pero cuando él habrá visto, no dar nunca la vuelta atrás. Abramos los ojos y veamos que tenemos la oportunidad hoy; Todos están invitados, pero una vez que la puerta estará cerrada, la Asamblea en su totalidad, será demasiado tarde, (Hebreos. 3-7/8) Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: SI OIS HOY SU VOZ, NO ENDUREZCAIS VUESTROS CORAZONES, COMO EN LA PROVOCACION, COMO EN EL DIA DE LA PRUEBA EN EL DESIERTO,//

Todos estamos invitados, por lo tanto, permítanos apoderarse a manos llenas la oportunidad que tenemos hoy en día, sin demora. Dios quiere y puede manifestarse a cada uno de aquellos que sinceramente preguntan a Él a seguir Le, pero nos agarre la pelota sobre la marcha, sin esperar el rebote, sepamos decir: SI! Demos a Él el primer lugar, demos a Él nuestra vida, Él sabrá rendir la a nosotros centuplicada.

Vamos a mantener en la memoria de esta tercera fase, el hecho de que si hemos completamente aceptado Jesús como Señor y Salvador personal, nuestro deseo se disparará para tomar una posición para Él en el BAUTISMO DE AGUA. Así, porque queremos en todas cosas seguir Le sinceramente, pronto Él bautizará nos del ESPÍRITU SANTO. Si nos parece mucho tiempo, nos dejó posiblemente pedir a Dios tener la convicción de pecado, pero si él nos la da, no la desdeñemos. Nunca olvidemos que Jesús será avergonzado de éste que se avergüence de Él en su generación.

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 Fase 4: Vivir en la nube de Dios

 

 

Ciertamente somos hechos a imagen de Dios en relación con la Trinidad, porque además del hecho de que somos cuerpo, alma y espíritu, somos particularmente conciencia, alma y espíritu como Dios es padre, hijo y Espíritu Santo. Inicialmente, y creo que esto requiere remontarse a la fertilización del óvulo de la madre, todo el mundo se crea en la pureza de esta imagen de Dios y crecerá en su personalidad con un alma que está propio a él, y es especialmente hermosa. A esta alma, dependiendo de la persona, se agregará, un personal “software”. Éste hará progresos en dimensión a lo largo de las circunstancias, a lo largo de los enseñamientos y análisis que sacaremos de él, para influir en las acciones y reacciones, el alma que guiará. Así, desde el útero de su madre, esta alma ya recibirá informaciones. Ellas pueden estar limitadas en la escala de las percepciones, pero al igual que la reacción de un ciego de frente a un pequeño obstáculo inesperado, puede poner le en un comprensible desconcierto, el feto, en cuanto a él, puede tanto experimentar miedos que le marcarán profundamente durante toda su vida.

Es así que algunos, incluso antes de ver el día, habrán experimentado situaciones que habrán comenzado a impresionar negativamente su software, incluso si no hablo aquí de vínculos. No debemos sobre todo ver en eso un alguno cargo de mi parte, pero esto es lo que mencioné a la página 21 sobre la tentación de mis padres a cualquier aborto de mi mamá. Estos espíritus de miedo y angustia por lo tanto, habían empezado a dar una tendencia a mi alma desde antes de mi nacimiento.

Menciono esto para que cada persona que sea y que tiene un poquito respeto por su prójimo, se examina antes de, por un lado, tener sexo, pero principalmente, antes de considerar un aborto. Nos otorgamos mucho más fácilmente los derechos de vida y la muerte que involucra seres humanos, si no los conocemos y si son incapaces de defenderse, que sea sobre el aspecto individual o internacional.

Por lo tanto cada uno llegará en vida, con un alma influenciada por más o menos malas cosas. Esta alma nacida de la carne, recibirá un software imperfecto y será educada por todos los tipos de espíritus inmundos tal temor, miedo, rechazo... incluso si no existe la violencia en los padres. Esto es la limitación de egocentrismo, base de esta lógica, que educará a esta alma en su aspecto psicológico natural y que a lo largo de su vida, mientras Jesús no le habrá traído el Espíritu Santo. Igual que es imposible educar a un niño o un cachorro por la razón según la sabiduría de Dios, igual que es imposible evitar este ciclo. Sólo Jesús, que nació del nacimiento divino, pudo prevenir esto, razón por la que era SOLO capaz de satisfacer TODA la ley perfecta de Dios y sigue siendo SOLO para poder hacerlo en nuestras vidas, porque podríamos decir: no contaminado originalmente! (Mateo 1-18): Y el nacimiento de Jesucristo fue así: Que siendo María su madre desposada con José, antes que se juntasen, se halló haber concebido del Espíritu Santo.//

Cuando recibimos el bautismo del Espíritu Santo, nuestra alma, esclavo que desde nuestros inicios en la lógica bajo la tutela carnal de Satanás, es por lo tanto sembrado de una semilla nueva de la naturaleza divina. Puede perder así, con nuestro consentimiento, todas las malas lógicas recibidas anteriormente, todas las malas influencias, todos malos asesores que previamente había aceptado y sufrido.

Después de este bautismo en el Espíritu Santo, por lo tanto, a medida que vamos a aceptar perder con nuestra nueva guía, “memorias” de nuestra alma sobre todos nuestros automatismos pasados, cerraremos la puerta a estas dichas "memorias", a condición, sin embargo, que seamos victoriosos según Dios, es decir, por el arrepentimiento a la Cruz y el no-retorno a la inicial reacción carnal.

Si cerramos entonces la puerta en el nombre de Jesús, no está nosotros que la cerremos, pero quien tiene la autoridad sobre la tierra y en el cielo para hacerlo y antes de que toda rodilla se doblará. (Apocalipsis 3-7) Y escribe al ángel de la iglesia en FILADELFIA: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre://

Por esta razón el Señor nos llama a ser niños otra vez, es decir como en el primer día. Él nos llama a esto porque la lógica de un niño es simple y maleable, confiada. Es en realidad en la adolescencia y la adultez, que tenemos la posibilidad de elegir entre mantener lo que nos animó y aún nos anima a seguir con frecuencia de malos hábitos o hacer confianza en el Espíritu de Dios en todas las cosas. Es sólo en estas condiciones que puede actuar nuestra fe, nuestra confianza en Jesús, porque la sabiduría de Dios, no es la de los hombres.

(1 Corintios 3-18/20): Nadie se engañe a sí mismo. Si alguien de ustedes se cree sabio según este mundo, hágase necio a fin de llegar a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios. Pues escrito está: "El es EL QUE PRENDE A LOS SABIOS EN SU propia ASTUCIA." Y también: "EL SEÑOR CONOCE LOS RAZONAMIENTOS de los sabios, LOS CUALES SON INUTILES."

Es así que siquiera bautizado en el Espíritu, que tan a menudo actuamos o reaccionamos, no como el Señor nos aconseja, y lo hizo Él mismo para alentar nos a las buenas tendencias, pero como nuestro ex asesor siempre nos ha guiado a hacerlo. En esto, continuamos a actuar y sobre todo reaccionar no según los preceptos de Dios, sino según los del enemigo, según la carne. No es ella que dirá a nosotros, si te abofetee en la mejilla derecha, vuélvele también la otra mejilla, pero por el contrario, ojo por ojo, diente por diente. O todavía: "soy más inteligente que ellos y no me da miedo, les tendré por el escándalo en el que se verán obligados a despejar”, en lugar de recordar "ay de aquel hombre por el cual viene el escándalo".

El Señor buscará por supuesto evitar nos muchas trampas en estos momentos cruciales del Bautismo en el Espíritu Santo, pero si tropezamos, no conservamos la culpa. (Romanos 8-1/5) Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme á la carne, mas conforme al espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible á la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios enviando á su Hijo en semejanza de carne de pecado, y á causa del pecado, condenó al pecado en la carne; Para que la justicia de la ley fuese cumplida en nosotros, que no andamos conforme á la carne, mas conforme al espíritu. Porque los que viven conforme á la carne, de las cosas que son de la carne se ocupan; mas los que conforme al espíritu, de las cosas del espíritu. //

Eso quiere decir, como hemos discutido ya ampliamente, que la ley según al espíritu de Dios, no puede en realidad nacer en nosotros una dimensión a la que simplemente damos razón, de acuerdo con la pieza correspondiente del alma carnal, pero sólo por la intervención de Dios en relación con las sucesivas victorias de la fe dirigida por el Espíritu Santo frente a nuestras reacciones vividas en este registro. Esta dimensión del espíritu en nuestra alma gradualmente renovada, da entonces la razón a la ley de Dios como provenientes de nosotros mismos en una verdadera justicia de Dios. Este es el milagro que ocurre en nosotros, cuando Jesús nos hace ganador de una tentación por su espíritu, y que rechazamos la gestión carnal en la realidad de la vida. Nuestra carne, nacida de un conflicto entre su propio egocentrismo y su necesidad de supervivencia, dejando se dominar, y no por aceptación  voluntaria, se renueva sólo por el conflicto en una dimensión al menos igual a su construcción, en armonía con el Espíritu Santo de Dios.

¿Significa esto que ya no podemos pecar, si somos bautizados con el Espíritu Santo? Si vivimos por el Espíritu, cierto que no pecamos, pero si reaccionamos otra vez en la carne, conducidos por los espíritus inmundos, pecaremos otra vez y nuestro perdón permanecerá a nos adquirido así como antes, por el arrepentimiento y la Cruz.

Después de estos días felices que generalmente siguen el bautismo en el Espíritu Santo, por lo tanto, no debemos perder de vista si hemos sido plantados, nos corresponde a nosotros con la ayuda de Dios para cultivar nuestro jardín tanto más cuanto  que hemos asumido el compromiso por el bautismo de agua. Aquí es donde viene más fácilmente en realidad el hecho de trabajar para Dios y no CON Dios. Éste que buscará a trabajar humildemente con Dios, por supuesto no será siempre en la perfecta voluntad de Dios.  Él será a veces abajo, según la comunión del momento, a veces más allá de lo que Dios quisiera para él, pero su tendencia será buena y equilibrada. Será naturalmente carnal de comportamientos que no serán aún refrescados y corregidos, pero Dios no es un tirano, Él ES: "El Señor, YO SOY"! Mientras es Él quien nos guía en nuestro camino, de quién debemos tener miedo?

Aquél que trabajará «para Dios», a veces tendrá mucho valor en sus propios ojos o en los ojos de sus congéneres, pero entusiasta que sea, se convertirá a veces en tirano para él y para los otros, sus pasiones carnales a menudo excediendo mucho la voluntad de Dios.

Es en este punto, los días y los años pasando, que volvemos al empleo de nuestro escardillo, o a eliminar gradualmente todo estas barrieras de este ciento y diez metros vallas en nuestra alma.

Ciertos, en esto, tratarán ellos de hacer como una vez oí el testimonio de un hombre el día de su bautismo de agua. Habiendo notado en su entorno cercano, que Dios habían pedido repetidamente a separar se de mucho y sobre todo de las cosas a las que ansían más, que comenzó a deshacerse de lo que había más caras a sus ojos para mantener el resto... ¿Tal vez este hombre tenía razón, en su enfoque personal, tal vez, si no hubiera sido demasiado duro de cerviz, y que había entendido desde la primera llamada de Dios, lo que el Señor estaba esperando de él? Es posible, pero sin embargo quiero expresar algunas reservas. Lo que sé, es que para estos famosos setos en nuestro pasillo de raza, como tomamos el ejemplo, estas famosas piedras en forma de camembert en nuestro camino, aquél que actuará así, arriesga completamente equivocarse. No somos los que pueden anticipar a Dios en cuanto a lo que no conocemos aún, aunque nada, absolutamente nada, reemplazará nunca a los ojos de Dios, la humildad con la que Él nos pide que avanzar y seguir Le diariamente.

En el mismo sentido que en este ejemplo, sino sobre los espíritus inmundos que guían nuestra vida de mala manera y cuyo debemos un día ser ganadores, algunos dirán a usted: “si está cazado el espíritu clave que conserva muchos otros, todo saldrán tan pronto como la primera toma de autoridad”. ¿Es decir que en mi propia vida, si yo había empezado a cazar el temor de que tenía desde el vientre de mi madre, el primer espíritu inmundo que dominó mi vida, todos se fueron  al mismo tiempo??? ¿O incluso en el ejemplo que tomamos de la ira debido a los celos, si uno caza los celos, la ira se retirará Creo que confunden la autoridad otorgada por el Señor a todos sobre cualquier espíritu inmundo o un demonio, y la responsabilidad de la persona de sus derechos de regreso en ella misma.

Quiero especialmente no dar razón a tales enseñanzas falsas, aunque Dios actúa como Él lo quiere para cada uno, porque incluso si la cosa podría existir en casos específicos de dos o tres espíritus inmundos no relacionados a la persona por sus acciones, se convierte en delirio y casi demoníaco, tomado en una generalidad. Permanecer más a la escucha de Dios que a de las pomposas enseñanzas es la mejor manera de ganar tiempo e incluso de recuperar lo. Dios siempre llevará nos a la Cruz para cada uno de nuestros errores, sin enterrar y cubrir con flores un campo minado, a diferencia de esta actitud irresponsable, frente a todas las desgracias que puede causar nuestra carne. No tengo en efecto  la impresión por mi parte, que una persona que estaría perfectamente libre hoy en día, incluso con un corazón totalmente transformado, sabría perfectamente donde descansar los pies en el día siguiente. Sus "controladores" serían ciertamente renovados, pero ¿cómo su alma, aún construida por la lógica antigua, podría entrar en buenas reacciones? ¿Ésta teniendo ninguna marca, sería ella capaz de actuar mejor que Jesús, que tuvo que esperar treinta años de comunión con el Espíritu Santo para entrar en su Ministerio? No, con el fin de ahorrar tiempo, aceptemos "perder lo" restante sabiamente para escuchar a Dios en oración y a veces incluso el joven, pero quedemos verdadero y sincero.

Lo importante para aquél que es bautizado del Espíritu, no es sólo para perder todos sus malos asesores de la tentación al pecado, pero también que su alma, originalmente nacida en la dimensión del espíritu inmundo, entre gradualmente en la dimensión del Espíritu Santo. Hay por eso de los puntos de referencia, existen medios de comparación que no existían antes, por lo tanto, desde entonces que hemos recibido el bautismo en el Espíritu Santo. Antes de este bautismo, el análisis de nuestras reacciones con nuestra conciencia, nos estaban accesibles comparado sólo por los espíritus inmundos que estando comentando nos, aunque lo será después, con un corazón que está más o menos compartido entre el espíritu inmundo y del Espíritu Santo.

Si algunos de nuestros mal comportamientos pueden ser confundidos en efecto después del bautismo en el Espíritu Santo, la diferencia sin embargo reside en la convicción de hacerlos o comentar sobre ellos en algunos ambientes. Nace entonces como una ambivalencia, como un desfase entre nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestras acciones según los entornos en que estamos evolucionando y si nos dejamos guiar o no por el Espíritu Santo. Este testigo de peligro, está mucho más permanente, trayendo la conciencia del pecado a medida que avanzamos hacia él. Esta ambivalencia se convierte en tanto más grande si tomamos el tiempo de mirar a algunos comentarios que podríamos hacer en la armonía, la paz de un clima de alabanza y adoración, y lo que vivimos a través de nuestras situaciones conflictivas. Cada vez que nos parece estar caído en el error de la mala gestión del conflicto, entonces tomamos el tiempo para hacer un examen de conciencia delante de Dios, humildemente pidiendo a él que abra nuestra mente en nuestras actitudes reales y las motivaciones, un poco como si nos convertimos en espectadores de nuestros propios actos y motivos que nos han llevado a este comportamiento.

Eso no necesariamente significa conflicto verbal o agresivo hacia cualquier persona. Se trata de banales situaciones al volante de su vehículo o entre los cónyuges, por ejemplo, en las cosas más pequeñas, sino en que nos sentimos algún descontento, que nos lleva a gestionar una actitud conforme a una dimensión que no nos parece claro delante de Dios. Una de los testes es simple para cualquier persona que quiere verse a sí mismo y no es el único en el asunto, porque hay tantos que de situaciones que podemos cumplir, incluso si van todos en la misma dirección. Hemos ya lo citado, pero volvemos a leerlo (Mateo 5 44/48): Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; Para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos: que hace que su sol salga sobre malos y buenos, y llueve sobre justos é injustos.

Porque si amareis á los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿no hacen también lo mismo los publicanos? Y si abrazareis á vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿no hacen también así los Gentiles?

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.//

Si nos vemos a veces actuar o reaccionar diferentemente que esto, dejemos no creer nos llegados más que otros, sólo orgullo podría lo hacernos creer. Y para aquellos que no dudarían de su línea de buena conducta, entonces que miran a sus motivos del momento. Incluso en el momento de poner en práctica lo que hemos leído sólo y especialmente en este momento, echemos un vistazo a la motivación que nos lleva. Si es por el bien de quienes nos persiguen que oramos sin esperanza de ninguna manera recibimos para nosotros en intercambio, entonces, por lo menos en ese momento actuamos bien. Pero si en algún lugar de nosotros, sigue siendo una idea vaga para recibir el beneficio, o si sólo tiene la más mínima justificación, no nos engañemos, no es este tipo de actitud que Dios aprueba.

El motivo ha sido de varias naturalezas, mas malas una al otra. Esto por ejemplo nos permitirá mejor justificarnos y a veces convencer nos de nuestro respeto por la palabra de Dios. En este caso, eso nos permitirá sin duda elogiar más o menos nuestra espiritualidad a aquellos que nos habrán oído orar de esta manera, o a aquellos a quien será relatado. En realidad fácilmente podemos engañamos a los hombres, pero no nos engañamos nosotros mismos, no podemos engañar a Dios.

Si capitulamos a actitudes hipócritas, Él lo sabe, y como dijo Jesús entonces (Mateo 23-24/28): Guías ciegos, que coláis el mosquito, mas tragáis el camello!

Ay de vosotros, escribas y Fariseos1, hipócritas! porque limpiáis lo que está de fuera del vaso y del plato; mas de dentro están llenos de robo y de injusticia. Fariseo ciego, limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera se haga limpio!

Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! porque sois semejantes á sepulcros blanqueados, que de fuera, á la verdad, se muestran hermosos, mas de dentro están llenos de huesos de muertos y de toda suciedad. Así también vosotros de fuera, á la verdad, os mostráis justos á los hombres; mas de dentro, llenos estáis de hipocresía é iniquidad.//

 

(1) Fariseos – Los fariseos cuyo el nombre probablemente significaba los distintos (o separados), eran muy rigurosos en el cumplimiento de los mandamientos de la ley, y muchos de ellos eran de los escribas o doctores de la ley. Creían en la resurrección de los muertos y los Ángeles, a diferencia de los Saduceos.

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